Sueño armenio
Los Vinificadores continúan su búsqueda y en ese camino llegan a una pequeña bodega en el sur de Mendoza.
Juan Chaglasian recibe a Los Vinificadores una tardecita soleada de invierno, rápidamente muestra toda su amabilidad. Les abre las puertas de su bodega boutique en San Rafael, junto a los viñedos de donde salen las cuidadas uvas con la que elabora vinos muy reconocidos en la comunidad armenia de Argentina y California (EEUU). Comunidad a la que pertenece por ser hijo de Armenios y la tradición de esta está presente en las etiquetas de sus nobles vinos y en la diseñada arquitectura de la bodega. El símbolo de la eternidad, el Arevakhach (Cruz del Sol) tiene un importante lugar en el edificio principal, representando el tiempo, la recurrencia, el universo y el movimiento eterno de la vida.
Con ese espíritu las palabras salen de Juan y les cuenta de sus vinos en una apasionada charla con Carlos, mientras Marcelo y Adrián indagan con la mirada y recorren el lugar en busca de los detalles que definan el carácter del proyecto. Y también alguna botella de la guarda obviamente.
Hay en el lugar pragmatismo y poesía, tradición y modernidad, tecnología y artesanía. Hay un fabuloso espíritu emprendedor y pretensiones de degustar los instantes buenos de la vida con vinos de gran carácter.


Todo el esfuerzo de años de trabajo, cultivo y elaboración tras el vino que se quiere lograr, para que alguien, al beberlo, en cinco segundos diga si le gustó o no…
Juan Chaglasian y la realización de un sueño: su bodega boutique .









